Uno más...

El grito agónico de la sociedad,
nadie lo escucha.
Su garganta rota resuena en las calles
como un estallido de dolor,
quemando conciencias aletargadas,
rompiendo los mares de la indiferencia.
Pero hoy el demonio
viste de traje y corbata.
Las masas continúan su camino
hacia la alienación completa,
se dejan llevar como un rebaño,
adocenados como mansos animales
que caminan hacia el matadero.
Uniformados soldados en campaña,
que viajan en sus coches,
tienen sus casas
y viven una vida de rutina
totalmente acomodada.
No trates de nadar contracorriente,
ellos te arrastrarán hacia su mundo:
Americana.
De nada sirve resistirse a su embrujo,
de nada vale desnudar tu alma,
ni siquiera echarte al monte
a vivir entre las zarzas.
Son ceros, incompletos, pero su fuego abrasa.
Roban tus sueños y venden esperanzas
para que estés sometido y corromper tu alma.
Conocen tus vicios y generan adicciones
a través de las ondas que entran en tu casa.
No te escondas,
no hables con nadie,
pero sobre todo,
que no te cojan.
Hoy ser hombre es más duro que ser masa.
Hoy ser libre es un salto hacia la nada.
No te quieras convencer, porque ya es tarde...
caímos en sus redes hace tiempo: somos nadie.
Nails
